![]() |
Foto: Picapino |
Así que hoy, que teníamos planeado ir al taller juntos por la mañana y pintar la cocinita de Manuela, le he dicho que yo me quedaba en casa porque quería estar sola para odiarle bien, sin verle e imaginándome con tranquilidad que es una persona horrible. Si se odia, odiemos a gusto y no teniendo al otro delante con cara compungida, que al final te toca la moral y te ablandas. Me puesto a la tarea un rato pero luego me he aburrido de odiar aquí sola en casa y he preferido llamarle y decirle que iba para allá, no vaya a ser que se nos caduquen las latas. No está mal odiar pero cansa mucho y es más fácil hablar y querer de nuevo.
Hay que tener cuidado conmigo, que me he apuntado a aerobic con unas amigas y la próxima vez puedo odiar a lo Eva Nasarre, es decir, con mayot y muñequeras. No sé si será mejor o peor pero dado mi caso y mi porte natural de gracia y desparpajo, verme con semejante guisa me da miedo hasta a mi de pensarlo. Ojito con la Lauri, ojito.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarAy qué risión! Si es que así es la vida misma...
ResponderEliminar